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viernes, 15 de junio de 2018

Lo que como en un día

¡Buenos días!

Si sois tan consumidoras de youtube como lo soy yo,seguro que habéis visto miles de videos de estos de 'Qué como en un día'. Yo soy fan fatal, me divierte ver lo que come el resto del mundo y a veces coger ideas, copiar recetas o simplemente mirar por un agujerito en la vida privada de los demás, aunque no tenga nada que ver conmigo o mi forma de hacer las cosas.

Por eso, porque a mí me gusta ver este contenido, he pensado que por qué no crearlo. Al final siempre genera juicios, unos pensarán que como mucho, otros que como poco, otros que qué buena pinta y otros que ni muertos, pero en general siempre tiene cierto interés, así que allá voy. Lo que comí un día cualquiera de la semana pasada. Si me decís que os gusta, puedo hacerlo otras veces; si creéis que vaya rollo, lo dejamos aquí y punto pelota. ;P

7 a.m.

Nada más abril el ojo, lo primero que hago siempre es ir a la cocina y encender la Nespresso Delonghi, para hacerme un café largo con bien de leche. Ahora estoy comprando una leche fresca que venden en Lidl que no está mal, sobre todo porque la botella es pequeñita y, como solo la tomo yo, así no se pone mala.


Café con leche

9 a.m.

A partir de aquí, no siempre sigo la misma dinámica, pero os cuento la de este día, que me llevé mi termo gigante de Starbucks con otro café y bebida de almendras. Aunque creo que lo idóneo sería hacerla en casa, por comodidad suelo comprar Almond breeze zero o Soymilk zero, pero que conste que me parece un producto más light que sano, pues a juzgar por sus ingredientes es todo agua, edulcorantes y cosas de esas que no sabe uno muy bien qué son. A mí me encanta la leche de vaca y me sienta fenomenal, pero llevarme este maxi termo con leche de vaca supondría beberme trescientas calorías en leche ya por la mañana, así que por eso tomo la de almendras y reduzco la leche de verdad a los 150 ml (aproximadamente) del primer café.

Sin título

12 a.m.

Normalmente desayuno a esta hora, antes o después según el hambre que tenga. Este día me llevé un desayuno poco convencional: un táper con las verduras que había en la nevera ya preparadas: brócoli al vapor, espárragos y zanahoria a la plancha y tomate y espinaca crudos. Por encima le puse aceite de oliva crudo y listo.

Este es un desayuno muy raro y poco contundente comparado con el de otros días, pero bueno, como os he dicho, no es algo que siempre haga de la misma manera.

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3:30 pm

Hay días que salgo más tarde de trabajar, pero no este día, en el que a las tres y media estaba en casa. Como no estaba el Bigotes, recurrí a mis básicos simplones y me preparé un trozo de salmón a la plancha, unas patatas asadas y unas judías verdes cocidas. A las patatas y judías les pongo bien de AOVE y sal por encima y me saben a gloria.

Este plato es bastante grande pero como no sé si el efecto óptico es lo suficientemente fidedigno, os cuento que esta comida eran unos 150 gramos de salmón,  unos 200 gramos de patata y 400 gramos de judías verdes (algo menos porque en ese peso entraban también las puntas que quité al limpiarlas).

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6:30 pm

Aunque por lo general suelo tomar postre, este día no tomé mi lácteo habitual, que sí reservé para unas horas después. Esto es un yogur griego con mantequilla de avellanas, coco, arándanos deshidratados y unos dátiles secos que vienen ya en trocitos para esto. Una hora después de esta merienda, me fui a entrenar.

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10:00 pm

La hora de la cena es muy variable en nuestra casa, pues los días que vamos a correr por la tarde siempre suelen darnos las diez mientras que los otros cenamos fácilmente a las ocho. Este día, después de correr y antes de la ducha, cené una burger salad como aquellas de las que os hablé. Llevaba lechuga y canónigos, pepino, cebolleta, queso de burgos, aceitunas, pipas de calabaza y luego la hamburguesa con queso, pepinillo, ketchup y mostaza. Y la aliño con ajo y cebolla en polvo, aceite y vinagre de manzana (todo esto lo echo antes de colocar la hamburguesa).

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Este es, en general, un día muy normal en nuestra casa y en mi alimentación, aunque ahora que lo veo faltan algunos básicos que como casi a diario como los huevos o la fruta. En general, hacer un registro de lo que uno come ayuda mucho a conocerse y ser consciente de qué come en realidad.

Decidme si os interesan estos posts o ni gota... y ahora sí, damos por inaugurado el fin de semana. ¡¡¡¡Que lo disfrutéis!!!! :D

martes, 22 de mayo de 2018

Burger salads

¡Buenos días!

Hacía tiempo que quería hablar de esta idea que tantísimo juego nos ha dado este año en casa pero, por no tener fotos decentes para ilustrarlo, nunca lo hago. Así que he decidido utilizar fotos ajenas y plin, jejeje.

Se trata de algo que nosotros no habíamos comido nunca hasta que estuvimos en Nueva York el año pasado y fuimos a Black Tap, una hamburguesería molona que seguro que conocéis por sus tremendos batidos...

black tap

Pues bien. En Black Tap, además de los batidos y las típicas hamburguesas con pan, conocimos las Burger salads, que son básicamente la misma hamburguesa, con los mismos ingredientes, pero servida sin pan y sobre un bol de ensalada.

Black tap

Como nos encantan las hamburguesas que hacen en Costco, que son solo carne de añojo de ternera sin nada más y solemos cenar una todas las semanas, empezamos a hacerlas en casa en versión burger salad y ha sido una gran revelación. Está riquísimo el invento.

Black tap

Luego hemos visto que en algunas hamburgueserías americanas en España como Five Guys también puede pedirse la hamburguesa con bol de ensalada en lugar de con pan, aunque lo que verdaderamente nos va bien es para las veces que lo hacemos en casa. Y se le puede poner todo lo que pondrías a una hamburguesa, desde bacon hasta aguacate, pasando por cualquier queso y salsa. Si sois fans de las ensaladas y de las hamburguesas como nosotros, ¡os animo a probar! 

Black tap
 Fotos vía

¿Qué me decís? ¿Habéis probado las burger salads? ¿Os gusta la idea?

viernes, 2 de marzo de 2018

Mi receta del hummus

¡Buenos días! Qué bien que es viernes y qué rapidito se me ha pasado esta semana, la verdad. A ver cómo me lo monto estos dos días que, en principio, no tengo planes y va a hacer un tiempo de disfrutar en casa.

Hoy traigo una receta simplísima pero que me diden un montón por instagram, tanto a mí como al Bigotes, y aunque es una bobada, me apetece dejarla aquí escrita y así puedo remitir aquí a todo quisqui que me pregunte. 😝

Se trata del hummus. Nos encanta el hummus. Está buenísimo, sabe riquísimo, es sanísimo y se prepara en dos minutos. Como se puede comer igual con pan que con crudités y es una excusa perfecta para comer legumbres (que siempre quiero comer más), lo preparo con muchísima frecuencia y lo cenamos muchas veces o lo tenemos ya hecho en la nevera para picotear.

En mi opinión, y creo que quien lo prueba está de acuerdo, creo que me queda delicioso. Y así es como lo hago.

Ingredientes: 

Un bote de garbanzos cocidos (son de 400g)
8 cucharadas de aceite de oliva. 
2 cucharadas de tahini (pasta de sésamo, la venden muchos sitios, pero si lo necesitáis la tenéis aquí)
100 ml de agua.
Ajo en polvo.
Pimentón dulce.
Comino en polvo o en grano.
Sal.

Preparación: 

Solo hay que escurrir los garbanzos y triturarlos con todos los demás ingredientes, así que ya véis que es una elaboración culinaria de primero de pre-escolar. ¿La clave? Personalmente, además de que echo mucho más aceite que la mayoría de las recetas que veo por ahí, utilizo aceite marroquí, que tiene muchíiiisimo sabor a aceituna. Como yo me lo traigo de allí, solo puedo sugeriros que, si vivís en Madrid, lo busquéis en Lavapiés. En caso contrario, podéis optar por cualquier aceite virgen extra de aquí pero siempre procurando que sea uno con mucho sabor. Evidentemente, al ponerle bien de tahini y aceite, este hummus es más calórico, pero creo que no tiene sentido recortar ahí porque marca la diferencia. 😋

Otro dato es cuánta sal, ajo, comino y pimentón agregar. Yo os diría que ajo y sal moderados, pero comino y pimentón siempre más. Yo lo echo a ojo y voy probando, y ante la duda, siempre más. Que tenga bien de especias es para mí esencial.

Para terminar, echaremos comino en polvo, pimentón y un chorrito de aceite de oliva en el momento de servirlo. Y a disfrutar. ¡Espero que os guste!

Sin título

miércoles, 28 de febrero de 2018

Mealprep: Lista de la compra inversa

¡Buenos días!

Hace un tiempo que alguna de vosotras me sugirió en mi instagram @anitacomesano que le gustaría que hiciese algún post sobre cómo elaboramos el menú semanal, tema de mealprep, etc. etc., y pensé que era una idea fabulosa porque también a mí me motiva muchísimo. Ya he publicado en el pasado algunos artículos sobre el tema, como este donde os contaba la pasada primavera cómo elaboraba el menú semanal o este donde os daba más opciones y me centraba en nuestro mealprep, elaboración de tuppers, etc., pero creo que tengo muchas más ideas que compartir, porque es un tema en el que yo misma voy evolucionando y variando períodicamente.

Como ya sabéis los que sois habituales por aquí, voy adaptando mis menús a mis circunstancias, que varían según las épocas. Por ejemplo, ahora el Bigotes tiene tiempo para concinar y por eso no hago tuppers el domingo y muchas semanas ni siquiera planifico ningún menú; en cambio, otras veces, hemos preferido no solo planear un menú sino incluso dejar hechas el domingo casi todas las comidas de la semana.

Algunas veces utilizo la planificación del menú simplemente para que sea más fácil ir a comprar, otras porque sabéis que me encanta aprender de nutrición y probar cosas (como hacer una dieta vegetariana/paleo/keto por una semana o hacer recetas de libros); algunas temporadas también me sirve para controlar un poquito más después de unos meses en los que nos hemos pasado mucho o algo así. En general mis cantidades son siempre intuitivas y solo cuando tengo un objetivo más concreto me gusta cuadrar macros (pero ya os digo que eso no es muchas veces, básicamente porque no tengo tiempo de tanta parafernalia ;))

El otro día en Instagram intenté expresar eso con bastante poca fortuna, pues recibí dos críticas muy heavies (una que me acusaba directamente de promover hábitos obsesivos :O y otra más educada, traducida en un unfollow con una declaración en su stories de "voy a dejar de seguir a gente obsesionada") y por eso me veo en la necesidad de aclarar que los demás podéis hacerlo de otra manera, que cada uno elige, pero que no me maljuzguéis. No creo en una fórmula unívoca y mucho menos en que ninguno seamos nadie para juzgar a los demás.

Me dejo de rollos y hoy voy a proponeros un punto de partida que he adoptado este año para elaborar el menú de la semana o del mes, y que me sirve de introducción de futuros posts que quiero publicar sobre el tema. Se trata de la lista de la compra inversa.

¿Qué es la lista de la compra inversa? 

Se trata ni más ni menos de hacer un inventario de lo que tenemos en casa. En lugar de planear lo que vamos a comer y luego ver qué tenemos y qué nos falta, en este caso vamos a hacerlo al revés: revisar todo lo que tenemos en la despensa, los armarios, el congelador... y planificar la semana partiendo de ahí.

No sé si os pasa que se os olvida lo que tenéis. Por ejemplo, nosotros comemos poca pasta, pero siempre hay stock en casa, así que si hago esta lista de la compra inversa me acuerdo de ella y pongo pasta un día de pasta en lugar de, por ejemplo, arroz basmati, que es en lo primero que pensaría si no hubiese mirado.

En esta lista de la compra se apunta todo: lo que hay en la despensa, en los armarios, el congelador. Y una vez que tenemos esa lista completada, pensamos en utilizar lo máximo posible de eso que tenemos y elaboramos el menú y la mini lista de las cosas que faltan por comprar. De esta manera conseguimos no acumular mucha comida en casa, ir consumiendo todo lo que hay, y -por supuesto- no tirar nada porque te habías olvidado de que estaba.

¿Qué os parece la idea? ¿Hacéis lista de la compra inversa? ¿Os interesa que haga esta serie de posts sobre mealprep o preferís otros temas?

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miércoles, 21 de febrero de 2018

Receta: Pizza con base de coliflor

¡Buenos días!

Como ya os adelanté el lunes, hoy toca receta. Resulta que la semana pasada el Bigotes hizo una pizza con base de coliflor y le quedó deliciosísima, así que aunque en la red hay colgadas millones de opciones distintas de esta idea, yo os tengo que recomendar esta. La base está crujiente y añadir anchoas y un buen queso al topping creo que fue un súper acierto.

La pizza con base de coliflor es perfecta para ese momentazo en el que te apetece pizza pero no te toca hacer excesos, o no comes gluten, o simplemente eres de los que prefiere comer verduras que pan (¡presente!) Está buenísima, en serio. ¡Probadla y contadme!

Ingredientes:

Para la base: 

750 gramos de coliflor.
2 huevos medianos.
1/2 cup de harina de coco (si no sabéis dónde encontrarla, la tenéis aquí)
2 cucharadas de orégano.

Para el topping (mi propuesta, pero en realidad podéis poner lo que queráis):

Tomate triturado, un diente de ajo y orégano (para la salsa de tomate).
2 champiñones.
Unas tiras de pimiento rojo.
Un poco de cebolla morada.
Una lata de anchoas.
Queso brabander (aunque servirá otro que os guste)

Preparación:

Empezamos preparando la base.

Para eso, rallamos la coliflor y la ponemos a hervir en una olla 4 o 5 minutos. A continuación, preparamos un bol con un paño de tela limpio encima, y usando un colador fino, vamos a escurrir la coliflor y colocarla sobre el paño. Cuando tengamos toda la coliflor en el paño llega el momento más importante: cerramos el paño y estrujamos muuuucho hasta que salga toda el agua posible. La idea es escurrir la coliflor al máximo, para que así luego la base quede bien crujiente.

Consejo del chef: "Una buena idea es dejar enfriar un poco la coliflor antes de estrujar, porque os podéis quemar… (sé de lo que hablo)"

Una vez hayamos quitado el agua a la coliflor, la mezclamos con la harina de coco y los dos huevos. Mezclamos y vamos creando la base de la pizza encima de un papel de hornear.

Metemos la base en el horno, que habremos precalentado a 200º, y la dejamos a media altura unos 25 minutos o hasta que veamos que empieza a estar dorada. Cuando la veamos dorada, la sacamos y le damos la vuelta para que quede firme también por el otro lado. La dejamos por este lado otros 10 minutos. La parte que ha quedado finalmente arriba estará menos firme y es sobre la que pondremos el resto de ingredientes.

Ahora toca rellenar.

Para eso, debemos hacer la salsa de tomate, tan fácilmente como picando un diente de ajo y colocándolo en la sartén con una cucharada de aceite. Cuando dore, añadimos el tomate triturado y un poquito de sal. Lo último será echar el orégano y dejar "freir" un ratito.

Nota del chef: "El tiempo que frío el tomate… no lo sé; voy probando y cuando me gusta, lo paro. "

Para terminar, simplemente extendemos la salsa de tomate sobre la base y los demás ingredientes sobre ella. Lo último será rallar el queso por encima.

Horneamos 10 minutos más y listo. ¡Que aproveche!

Pizza con base de coliflor

lunes, 12 de febrero de 2018

Receta: Lentejas con verduras

¡Buenos días!

¿Qué tal empezáis la semana?

Nosotros este fin de semana lo hemos pasado especialmente bien, es que lo de no parar nos encanta y este finde hemos visto a mucha gente, hemos entrado, salido, nos ha dado tiempo a todo y creo que por eso hoy empezamos la semana on fire. Como siempre, para ver nuestras aventurillas, tenéis los stories de @maestrunner (y alguno mío, claro). ;P

Aprovechando el a tope de power con el que empiezo el lunes, voy a ver si esta semana por fin cojo ritmo con el blog, que llevo un febrero fino filipino jeje. ¿Y qué tal si empezamos la semana con una receta del Bigotes? Hoy traigo las lentejas con verduras, tal y como él las hace, para que quede claro que no, las lentejas no necesitan tocino ni chorizo para estar buenas. Os aseguro que el chef de esta casa están súuuuuper deliciosas y es un plato súper sano.

Vamos con la receta, redactada por el señor chef...

Ingredientes:

120 gramos de lentejas.
2 patatas.
3 zanahorias.
1 calabacín mediano.
1 puerro.
2 ramas de apio.
100 gramos de judías verdes.
Unos arbolitos de brócoli.
2 pimientos verdes.
1 pimiento rojo.
1 pimiento amarillo.
3 dientes de ajo.
5 tomates bien maduros.
Aove
Sal al gusto

Preparación:

Como ya habéis visto en otras recetas, a mí me gusta mucho la verdura bien picada. Creo además que en esta receta es básico porque ayuda a que el caldo quede bien trabado. Para comenzar, entonces, hay que picar el puerro, las zanahorias, los pimientos, el apio, el calabacín y uno de los dientes de ajo. Las patatas las pelamos y las dejamos enteras en agua para que no se oxiden.

Una cosa muy importante (a mi juicio) es hacer un caldo con las peladuras y los restos que hemos ido sacando de la verdura que hemos picado. El caldo lo iremos haciendo a la vez que cocinamos las verduras picadas, así cuando haya que añadir agua a las lentejas, añadiremos el caldito que ha ido creándose con los restos de verduras.

Ponemos en la olla exprés un chorrito de AOVE y ponemos uno de los dientes de ajo picado. Antes de que se dore, añadimos el puerro, salamos un poco y removemos.

Como ya tenemos todo bien picado, ahora tenemos tiempo de pelar los tomates y de picarlos bien. Mientras hacemos esto, vamos añadiendo paulatinamente los pimientos, la zanahoria, el calabacín y el apio. Cuando ya hayamos añadido estos ingredientes, añadimos los tomates pelados y picados. Removemos y añadimos las lentejas.

Ahora es cuando hay que echar mano del caldo que hemos ido cocinando en paralelo y cubrir las lentejas. Una vez añadido el caldo, cerramos la olla exprés, subimos el fuego, y esperamos a que suene la olla. En cuanto suene, bajamos el fuego y lo dejamos 12 minutitos. Este tiempo lo aprovechamos para ir limpiando el brócoli y las judías verdes.

Una vez el tiempo ha pasado, apartamos del fuego hasta que baje el pitorro y abrimos la olla. Volvemos a poner al fuego y vemos cómo va de líquido. Si necesita más, añadimos más caldo de verduras. Metemos el brócoli, las judías verdes y vamos añadiendo la patata sin cortar los trozos limpiamente, tronchando un poco el final de la patata, esto ayudará a crear el caldo trabado que buscamos.

Dejamos que hierva hasta que la patata esté hecha y vamos añadiendo caldo de verduras si es necesario. Vamos probando las lentejas para corregir la sal y añadirla si necesita. En unos veinte minutos las lentejas estarás listas…y ¡a disfrutar!

¡Probadlas y decidme qué os parecen!

Sin título

jueves, 25 de enero de 2018

Receta: Pisto con albóndigas de pavo

Buenos días! ¿Qué os parece una receta del Bigotes?

Ahora que el chef de esta casa está tan cocinero e instagrameador, muchos sois los que le pedís que comparta las recetas, así que siempre que encuentre que sea interesante, procuraré publicarla aquí. 

La de hoy es un clásico en esta casa. Bueno, en realidad, dos clásicos: el pisto y las albóndigas caseras de pollo o pavo. Con esto tenéis una comida fácil, sanísima, ligera y donde se utiliza exclusivamente comida real. Además, se puede hacer para comer otro día y/o llevar en el táper, así que espero que os guste. Os dejo con la redacción propia del chef y no dejéis de decirme si os gusta o no que comparta recetas.

Ingredientes (para 4 raciones):

 Para el pisto:

3 pimientos italianos verdes.
3 pimientos italianos rojos.
3 cebolletas.
3 zanahorias.
2 ramas de apio.
1 puerro.
1 calabacín.
1 diente de ajo.
Una lata de tomates pelados.

Para las albóndigas:

500 gramos de carne picada de pavo.
1 diente de ajo.
Unos pocos anacardos crudos o tostados.
Unos tallitos de cebollino.

Preparación:

Primero haremos el pisto, que es lo que lleva más tiempo. Hay que picar todo bien fino, y luego ir poniéndolo poco a poco en una sartén bien grande.

Con un poquito de aceite en la sartén, ponemos el diente de ajo bien picadito (¡con el aceite frío!). Lo calentamos y antes de que el ajo esté dorado añadimos las cebolletas y el puerro. Rehogamos un poquito y añadimos pimientos y zanahorias. Más tarde, cuando esté todo un poquito pochado, añadimos el apio y el calabacín y seguimos rehogando. A mí me gusta que se vaya haciendo poco a poco, bajo el fuego y mientras se va haciendo una cosa voy picando la siguiente, así me va cundiendo.

Cuando ya vemos que todo está bastante pochadito, añadimos los tomates pelados bien picaditos. Yo normalmente saco los tomates del bote y dejo que escurran, porque el líquido en el que van me parece un poco ácido y no me gusta añadir azúcar para quitar esa acidez. Lo mezclamos todo bien y dejamos que se vaya cocinando todo junto a fuego bajo.

Ahora nos ponemos con las albóndigas. Picamos el diente de ajo y lo ponemos con muy poquito de aceite en una sartén, para que quede un poco tostadito. Le suelo quitar el nervio del diente, para que no sea demasiado fuerte.

En un bol, ponemos la carne picada, el diente de ajo sofrito y los anacardos y el cebollino bien picaditos. Lo mezclamos todo bien usando las manos o una pala de madera. Formamos bolitas del tamaño que se quiera y en la sartén donde hemos hecho el diente de ajo las vamos sellando por todos lados un poquito, sin hacerlas del todo, ya que se harán con el pisto.

Una vez selladas las albóndigas, las vamos metiendo en el pisto y las dejamos cocinarse un poquito. En cinco minutitos estarán listas. Podéis acompañarlo con un huevo a la plancha como hacemos nosotros. ¡A comer!

Sin título

lunes, 15 de enero de 2018

Receta de apple pie o tarta de manzana saludable

¡Buenos días! ¿Cómo se ha dado el finde? Yo lo he aprovechado bastante y lo empiezo súper descansada... me parece que hace diez días que fui a trabajar por última vez, jeje.

Hoy empiezo la semana con ganas y vengo con una receta para los que os gusta el dulce. Muy similar a la tarta de calabaza o pumpkin pie que compartí aquí, hoy os traigo la tarta de manzana o apple pie, receta del Bigotes. A mí me gusta más la de calabaza y a él la de manzana, lo que quiere decir que las dos están muy ricas y es cuestión de gustos, así que si sois fans de la manzana ya sabéis.

Sin título

Ingredientes (para un molde de 22 cm de diámetro): 

Para la base:
1 cup (90g) de copos de avena
1/2 cup (50g) de harina de coco (la podéis encontrar aquí)
1/4 cup (50g) de aceite de coco (lo tenéis aquí)
Uno chorrito de agua fría

Para el relleno:
8 manzanitas pequeñas (que podrían ser 4 grandes. De todas formas, si asáis más manzanas de las que vais a usar para la receta, tendréis un postre estupendo y sano que se puede quedar en la nevera días)
1 huevo 
Especias apple pie (las tenéis aquí pero se pueden sustituir por canela, jengibre, clavo y nuez moscada)

Apple pie

Preparación:

Primero ponemos las manzanas en una bandeja de horno, enteras, con el rabito hacia abajo y un ‘guisantito’ de mantequilla en cada ‘culo’ de la manzana. Horneamos a 200º las manzanas una media hora. 

Mientras se hornean las manzanas, vamos preparando la base de la tarta. Para ello, trituramos los copos de avena, la harina de coco, el aceite y el agua y luego extendemos esa masa sobre el molde previamente engrasado. No quedará una masa normal, se rompe un poco, pero con el agua conseguiremos que esté lo suficientemente húmeda para poder trabajarla y extenderla. Cubrimos la base de la tarta con un papel y garbanzos o perlas de hornear y la metemos al horno a 200º durante 30 minutos. Es imprescindible cubrirla con papel para que no se queme. 

Una vez que las manzanas estén asadas, les quitamos el rabo y las pepitas pero no la piel y las trituramos junto con un huevo. Si necesitáis endulzar, añadimos ahora una cucharada de sirope de arce, pero si son manzanas suficientemente dulces, no será necesario.

Vertemos el relleno sobre la base, añadimos especias apple pie al gusto (no hay que pasarse) y horneamos 15 minutos a 200º o hasta que se tueste un poco por encima.

Lo ideal en este tipo de receta es aprovechar el tiempo de horneado para hacer la siguiente parte de la receta y así aprovechar el calor del horno y no tener que apagarlo y encenderlo cada poco. Así, cuando metáis las manzanas al horno, haced la base, cuando saquéis las manzanas horneáis la base y justo cuando salga la base la rellenáis y ¡otra vez al horno!

Y recordad: Las manzanas que sobren, son un postre delicioso y sanísimo en sí mismo.


Sin título

¡Probadla y decidme qué os parece!




viernes, 5 de enero de 2018

Receta: Huevos encurtidos morados

¡Buenos días!

Como ya anuncié ayer en Instagram, hoy vengo con la receta de los Blushing pickled eggs, estos huevos tan vistosos con los que me sorprendió el señor Bigotes hace unas semanas. Es una receta de Jamie Oliver, concretamente de este libro que yo tengo en inglés y, en mi opinión, es de los mejores. Es un snack sano y más frecuente en el extranjero que aquí, la verdad, pero una muy buena opción sobre todo para los amantes de los encurtidos. Además es muy quedón, no me digáis.

Pickled eggs jamie oliver

Os dejo aquí la receta tal cual la ha redactado el Bigotes...

Ingredientes:

- 6 huevos hermosos (se nota que esto lo ha escrito Mr. Mus, porque ese hermosos es 'mu manchego' XD)
- 2 anises estrellados
- una cucharadita de clavo
- 1/2 cucharadita de semillas de mostaza (o una cucharadita de una mostaza, pero que solo tenga mostaza y vinagre)
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharada de miel
- 300 ml de vinagre de vino tinto
- un vaso de agua
- 1/2 lombarda pequeñita
- 2 cucharaditas de sal

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Preparación:

Primero cocemos los huevos hasta que queden duros (10 minutos) y los dejamos enfriar, luego los pelamos y reservamos. Cortamos la lombarda en juliana y reservamos también.

En un cazo sin nada ponemos los anises estrellados, los clavos y las semillas de mostaza (solo si tenemos las semillas) a fuego medio y vamos moviéndolas hasta que empiecen a tostarse y la cocina empiece a oler de maravilla. Cuando esto pase, añadimos las hojas de laurel y el agua (que previamente habremos calentado hasta que se ponga a hervir) y dejamos hervir un par de minutos. Añadimos la miel, el vinagre y un par de cucharaditas de sal bien medidas y removemos. (En este punto es cuando añadiremos también la mostaza si no la tenemos en semillas.)

Una vez echados estos últimos ingredientes, apartamos del fuego e introducimos en el líquido la lombarda  y dejamos reposar 10 minutitos.

En un tarro grande (de un litro será suficiente) metemos un poco de lombarda y un par de huevos, luego otra capa de lombarda y otros dos huevos, y finalmente otra capa de lombarda y los dos huevos restantes. Si ha sobrado algo de lombarda la ponemos encima y llenamos el bote con el líquido hasta el borde. Cerramos el bote y dejamos en la nevera.

Después de un día los huevos están en su punto y con buen sabor. Se quedarán morados con el interior blanco. Si los quieres más fuertes (y más morados en el interior) los puedes dejar más días, pero el sabor será bastante más complicado para nuestros paladares (al menos para el mío lo fue).

¡A ver si lo probáis y os gusta!

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Receta: Pastel de verduras y lentejas rojas (Jamie Oliver)

¡Buenos días!

Uno de los posts que os gustan mucho son los de recetas, así que creo que el de hoy os va a encantar porque es facilísima y deliciosa, además de sana y vegetariana. Se trata de un pie de verduras y lentejas rojas con la que me sorprendió el Bigotes la semana pasada, la receta es de Jamie Oliver, y me recuerda un poco al Shepherd's pie, porque no tiene masa y también la parte de arriba es de patata, en este caso, boniato. Nos pareció súper resultona, además de saludable y fácil de hacer, así que os animo a probarla y ¡a ver si os gusta!

Ingredientes: 
Un puerro
Una zanahoria grande 
Una cebolla pequeña 
Un tallo de apio 
Aceite de oliva 
100 gramos de lentejas rojas 
500 ml de caldo vegetal 
100 gramos de guisantes congelados 
Sal y Pimienta 
2 cucharadas de puré de tomate 
30 gramos de queso parmesano (aunque en casa lo hicimos con manchego)
300 gramos de boniato

Sin título

Preparación:
Comenzamos picando bastante fino el puerro, la zanahoria, la cebolla y el apio. Después ponemos dos cucharadas de aceite de oliva en una olla a fuego medio y añadimos las verduras que hemos picado. Tapamos y dejamos pochar unos 5 o 10 minutos.

A continuación, añadimos las lentejas, el caldo y los guisantes y lo llevamos a ebullición, removiendo de vez en cuando. Una vez esté hirviendo, bajamos el fuego y lo dejamos cocer unos 10-15 minutos, hasta que las lentejas estén cocinadas.
Retiramos del fuego y sazonamos al gusto con sal y pimienta y añadimos el puré de tomate.

Removemos bien y vertemos el contenido de la olla en el recipiente que vamos a meter al horno (en nuestro caso, en lugar de una fuente o molde de tarta utilizamos la sartén que veis). Rallamos el boniato y el queso y lo distribuimos por encima, para luego meterno al horno precalentado a 180º  unos 15 o 20 minutos.

Sin título

Con estas cantidades sacamos cuatro raciones, pero no fue plato único, sino que lo comimos en un plato enorme acompañada de una buena ración de verdura. Si lo probáis, contadme. ;)

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Real food: Recordar los motivos

Lo he pensado mucho últimamente. Después de la moda fit, de las barritas de proteínas y harinas de sabores, ha llegado la moda realfood, la de la comida real, la de los nutricionistas contándonos cosas por Stories, la del fitness revolucionario para mejorar de verdad tu cuerpo. 

No voy a negar que también caí. Que compré algunas barritas Questbar y salsas cero, que llegué a tener en casa harina de sabores. Pero gracias a que su sabor dejaba mucho que desear, se quedó en un culo veo culo quiero y no pasé de probarlas: Aquellas cosas nunca pasaron a formar parte de mi dieta y fue, como decía el abuelo del Bigotes, presentación, homenaje y despedida.

Me gusta comer bien. Me gusta la comida, adoro las verduras, las frutas, las carnes y pescados, podría alimentarme solamente de huevos y creo en lo exquisito que está un buen pan. Adoro salir a comer y que lo que me ofrezcan sea un buen producto igual que me gusta comprar alimentos que sean de calidad. Y calidad no es Campofrío ni Kellogg's ni Puleva, por si alguien anda despistado.

Me gusta la moda realfood porque es algo que nos lleva a vivir mucho y bien. Porque no se trata de perder kilos o estar delgado sino de tener calidad de vida, de vivir más y mejor. Se trata de no consumir Vitalineas ni Danacoles, ni fiambres de pechuga de pavo ni tostadas multicereales del Mercadona. Es desayunar huevos y fruta y leche entera, comer lentejas con verduras y cenar una dorada al horno con boniato asado. No pasar ni pizca de hambre. El realfood será una moda, pero no entiendo como alguien puede elegir otra, pudiendo disfrutar de cumplir años demostrándose a uno mismo que no es por la edad. Que no es por la edad si a los cuarenta se tienen lorzas o si a los sesenta duelen las rodillas. 

El otro día estábamos en casa de mi amigo Alberto viendo Estiu 1993 y en una conversación dije...

-Uf. Entonces tendremos... ¡65 años!

Y él me contestó:

 - ¡¿Y qué?! ¡¿No ves que nos cuidamos para llegar y estar de puta madre?!

Y pensé "¡Pues es verdad!". 

real food

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Porridge: qué es y cómo se prepara

¡Buenos días! Se ha hecho esperar un poquitín porque no había tenido tiempo de terminarlo, pero ya está, por fin, el post que tanto habéis pedido y os prometí sobre el porridge. Vamos allá.

Empezaremos por el principio. Sabéis que soy una persona bastante disfrutona y una de las cosas que me encantan es desayunar bien: Preparar distintas cosas, sanas, deliciosas, bonitas y apetecibles para desayunar es una de mis actividades favoritas y no la practico más por falta de tiempo. Pero el porridge no es la única opción, porque a mí me gustan muchas cosas y todas me parecen ricas: Un buen pan con tomate y jamón me parece exquisito, también adoro cualquier desayuno de corte más paleo que incluya simplemente fruta y huevos, y bueno, al llegar el otoño lo que más me apetece es el porridge, calentito, dulce (o no) y cremoso. Es un desayuno "de cuchara".

¿Qué es el porridge?

Porridge, oatmeal o gachas de avena, según quién y en qué parte del mundo lo diga, son todos lo mismo: avena cocida en agua o leche a modo de papilla, a la que puede añadirse casi cualquier cosa para enriquecer y saborizar.

Es un clásico en el mundo anglosajón pero a nosotros nos resulta algo extraño y eso hace que mucha gente lo mire con recelo. Que tiene una pinta regular, dicen, como si el plato de lentejas que tanto gusta a la mayoría tuviese una apariencia distinta ;P. Son simplemente dos formas de mirar diferentes, prejuicios que os animo a dejar atrás.

¿Cómo se prepara?

Como es natural, cada maestrillo tiene su librillo y podéis seguir la receta de alguien de cuyo criterio os fiéis. Por ejemplo, AQUÍ tenéis un vídeo de Jamie Oliver preparándolo, que creo que está muy bien y es facilísimo de seguir. Yo, por mi parte, voy a dejar aquí no una receta sino la guía para hacer un buen porridge. No os doy los peces sino la caña de pescar y veréis que es sencillísimo.

1) Elige los copos de avena.

Como os he dicho, en el mundo anglosajón la avena está tan a la orden del día que si leéis una receta extranjera seguro especificará un tipo de avena un otra, según preferencias, porque hay muchas. Los más normales son los old-fashioned, rolled oats y quick oats, pero en el mercado español normalmente encontramos solo dos tipos: copos de avena gruesos y copos de avena finos. ¿Cuál elegir? Depende.

En general, los primeros, los copos gruesos (los old fashioned) son más gorditos y tardarán más en cocer que los finos, pero -como siempre, lo que lleva su tiempo suele tener un plus, por lo que yo recomiendo estos copos gruesos si vas a preparar el desayuno en casa y tienes quince minutos para ello. En cambio, si tenéis poco tiempo o queréis hacerlos en cinco minutos (o si los queréis hacer en el micro o para llevar, pero de eso hablaré otro día), lo mejor sería optar por los finos.

2) Cuece los copos de avena en agua

Hay quien cuece los copos de avena en leche, pero yo opto por hacerlo en agua porque queda fabuloso así, sin necesidad de añadirle nada más. 

La cantidad de agua por avena dependerá de los copos que utilicéis, de lo fuerte que esté el fuego, etc. En definitiva, es lo mismo que cocer arroz (que a mí, por cierto, siempre me falta agua :P).

En este caso, también partiremos de esa proporción 2:1, es decir, 2 partes de agua por parte de avena. Yo propongo coger unos cincuenta gramos de avena para un buen desayuno y añadir el doble de su volumen de agua. Después, cada uno ha de ir encontrando su fórmula, e ir añadiendo más agua si hace falta.

Y muy importante, mientras cocemos, es remover. El hecho de remover las gachas hace que estas queden más cremosas y es el éxito de un buen porridge.

3) Añade a la cocción los ingredientes extra que que apetezcan

Aquí es donde apelo a vuestra creatividad o donde podéis remitiros a las recetas de otros, libros, vídeos de youtube o fotos de instagram, porque el porridge admite casi de todo. 

Normalmente, a la cocción se le pueden añadir otros cereales o semillas, algo para saborizar o endulzar si apetece o se necesita (miel, sirope de arce, dátil) y especias (canela es lo más normal, pero admite cualquier otra que os apetezca). También hay quien en este punto añade proteína en polvo o claras de huevo, aumentando con eso la carga proteica del plato. Y hay a quien le gustan chocolateadas y añade cacao; como os digo, las opciones son infinitas.

4) Añade toppings

Una vez la avena tiene la textura deseada (cuando la estás haciendo, no te queda duda y después de haberla hecho cuatro veces ya vas viendo cuál es el punto que te gusta más), se retira del fuego y se pone en un bol. Ahora se puede añadir todo lo que se nos ocurra: cualquier fruta cortadita, frutos rojos, semillas, frutos secos, cacao nibs, copos de coco,... También un chorrito de leche  y remover puede aportar un punto de cremosidad.

Hasta aquí mi guía para preparar un buen porridge que, próximamente, ampliaré con algunas recetas y unas ideas para preparar el porridge instantáneo para llevar.

Ahora solo queda ponerse con ello y, para eso, os animo a que dejéis en los comentarios vuestras propuestas, recetas o formas en las que elaboráis el porridge... Así nos damos ideas unas a otras y vamos probando, ¿os parece? 

Por supuesto, peticiones, dudas y preguntas son siempre bienvenidas. ;)

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miércoles, 4 de octubre de 2017

Dieta sana: 3 Instastories súper recomendables

Hace años los blogs eran lo más de lo más. Hace menos años todos nos volvimos locos con youtube. Y ahora, no sé si os lo parece, pero creo que en Instagram Stories es donde se parte la pana. 

Stories empezó siendo -o al menos así lo viví yo- como un calco de snapchat y, como tal, en él la gente contaba su vida y ya. Pero Instagram es mucho más potente que Snapchat y por eso los Stories no han hecho más que crecer y evolucionar, hasta albergar -entre mucha paja, evidentemente- los mejores contenidos de Instagram. Hoy os traigo tres cuentas de nutricionistas que me encantan, que seguro que muchas ya seguís pero que, si no es así, os recomiendo muchísimo. ¡No os  los podéis perder!


Hablé de este Stories el otro día entre mis favoritos del mes y es que me parece imprescindible. Aitor comparte verdaderos discursos mientras anda por la calle, resuelve dudas de algunos seguidores, se graba mientras participa en programas de radio y divulga, divulga como nadie. Ahora una de mis compis de trabajo está leyendo su libro y estoy deseando que pase de unos a otros y a otros y a otros, porque creo que por ahí va a empezar a cambiar el mundo. Igual me paso de optimista, pero creo que si a todos les gusta tanto como a la que lo está leyendo, dentro de no muchos años las galletas digestive se verán como lo que son, como vemos ahora un phoskitos o un bollicao (creo), y las madres no darán zumos a los niños para merendar. A ver... 

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Gabriela Uriarte también salió en este blog hace ya mucho tiempo, pero entonces la seguía en Youtube. Es una nutricionista tan clara a la par que respetuosa que da gusto oirla y me encantaría que todos la escucharan. Es capaz de defender el vegetarianismo con tanta empatía que a los omnívoros como yo nos entran ganas de cambiar de acera. Es absolutamente adorable y capaz de enseñar mucho, mucho, mucho, siendo coherente y firme pero tolerante y nada radical. A mí me encanta, no os la perdáis. 

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Como este post ya lo tenía en la cabeza desde hace unas semanas, del stories de Carlos Ríos quería decir que me gusta por todas esas fotos que pone denunciando lo que vemos cada día en los supermercados y que hace la industria para engañarnos. Desde los packagings de productos basura abogando por un desayuno sano (cereales o galletas que van de saludables) hasta campañas de grandes hipermercados por la vuelta al cole donde relacionan la vuelta al cole con galletas de chocolate. Es para echarse a temblar y seguro que mucha gente todavía no se lo plantea, así que no está de más su visionado.

Pero es que además esta semana Carlos Ríoa ha empezado el #Reto1mesporlacomidareal al que mucha gente se ha sumado y que consiste en comer 30 días sólo comida real, es decir, eliminando los procesados. Él irá dando información, pautas, resolviendo dudas... y además podemos ver lo que desayuna/come/cena otra gente que se ha unido al reto por lo que publica con ese hashtag. Creo que es muy interesante para cualquiera; yo misma, que si me preguntan contesto que no consumo procesados y hace tiempo que baso mi alimentación en comida real, esta misma mañana iba a echarme bebida de almendras en el café y he dicho mmmm... mejor café solo y mañana me la haré casera jejeje. 

Este reto a muchos os puede servir para meteros en el ciclo de comer mejor, evitando los ultraprocesados, que es algo en lo que creo que todos estamos de acuerdo que no son sanos. Y para los que ya tenemos eso claro en la teoría, nos puede servir para autoevaluarnos, para ver qué podemos mejorar, como me ha pasado a mí con la leche de almendras. ¡Ha sido mi primer toque de atención! ;)

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Para los que no tenéis una cuenta de Instagram, sé que las fotos se ven en un navegador normal pero no tengo claro si los Stories también se pueden ver. En cualquier caso, es tan fácil como bajarse la app y crear un usuario para poder ver los stories ajenos, pinchando en su foto de perfil.

Por último, y siguiendo con una idea que decía ayer Cristina Mitre en su Instagram a propósito de esto, os invito a que veamos estos stories sin sentirnos atacados ni pensando en todo lo que hacemos mal. Es una oportunidad de aprender y mejorar de los que saben y es una pena que teniendo la información tan a mano no la aprovechemos. 

¿Qué opináis, seguís estas cuentas? ¿Algún otro instagrammer divulgador entre vuestros favoritos que me queráis recomendar? ¿Os apuntáis al Reto?


viernes, 22 de septiembre de 2017

Mis últimos libros de cocina

Lo sé, después de un post sobre minimalismo no puedo venir a contar cuál ha sido mi última compra-capricho y crear necesidades. Pero es que una no se vuelve minimalista en dos días, una no cambia de la noche a la mañana, lo sabéis, ¿verdad? :PPP  

Para todos esos que no somos minimalistas y nos da un pequeño saltito el corazón cuando compramos un capricho, os enseño la que ha sido la última de esas compras innecesarias que, tengo que decir, he reducido mucho, lo prometo. Son dos libros de cocina que, vais a ver, son preciosos.

El primero es Super clean super food que compré después de que lo enseñase B a la moda en un vídeo y me pareciese muy interesante.

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Es un libro diferente, no es un libro de recetas sino una enumeración de ingredientes, de superalimentos, de alimentos que tienen buenas propiedades para nuestro organismo. Detalla para qué es bueno, de dónde viene, sus propiedades o cómo utilizarlo.

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Algunos de los alimentos listados son productos normales, frutas, verduras, especias que todos consumimos en nuestro día a día...

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Otros son súperalimentos de los que ahora están de moda y que a veces no tenemos muy claro qué son o cómo utilizarlos, así que la información viene genial.

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También recopila datos interesantes de nutrición con propuestas para ayudar a tener más energía, o mejorar el aspecto de la piel... en fin, curiosidades.

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En realidad, lo verdaderamente chulo del libro es que tiene un gran diseño, es muy esquemático y muy visual, es un libro para abrirlo por cualquier página y ojearlo, inspirarse, aprender algunas cosas o idear algunas recetas.

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Porque aunque también hay recetas, es lo menos. 

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Lo que sí hay en todos los alimentos es varias propuestas de cómo utilizarlo ('How to eat it'), algo así como mini-recetas o ideas de dónde añadirlo, en una sopa, en un batido.

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Para las que no controléis el inglés, en Amazon (y en Fnac y cualquier libreria maja) lo tenéis en español. Se llama Superalimentos para una vida sana y es el que enseñó B a la moda, de hecho, pero yo lo compré en inglés básicamente porque cuesta menos de la mitad. ;)

El segundo libro es Cook healthy and quick, un libro de recetas más convencional pero igualmente bonito y con una estructura que me parece ideal. Lo compré en Amazon junto con el otro porque son de la misma editorial y me di cuenta de que DK es la editorial a la que pertenece mi libro de cocina (no sana) favorito de todos los tiempos (creo que de él ya he hablado muchas veces y he compartido algunas recetas que me encantan como la de los scones). 

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Como os decía, me encanta de este libro cómo está estructurado. Tiene un índice donde indica que en el libro aparecen, en este orden, recetas de desayunos, comidas, platos principales (entendemos que en el mundo anglosajón esto es la comida grande del día, la cena), guarniciones y postres.

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Pero en las páginas siguientes, antes de entrar a desarrollar cada receta, agrupa todas las recetas por etiquetas y tiempo de preparación, algo así como si de un blog se tratase. Por ejemplo, algunas etiquetas agrupan ensaladas ('Spice up the salad'), platos bajos en grasa ('Low fat but filling'), recetas vegetarianas ('Easy vegetarian') o las que pueden resultar más baratas sin dejar de ser saludables ('Cheap and healthy'). 

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Además, dentro de cada etiqueta, las recetas vienen ordenadas según su tiempo de preparación.
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De esta forma, tal vez no estás buscando concretamente una comida o guarnición sino que simplemente lo que te interesa es que sea vegetariano. Pues vas a esa página, 'Easy vegetarian' y ahí encuentras, con su foto, todos los platos que tienes en el libro con esa característica. Creo que está genial.

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Todas las recetas vienen con fotos bonitas y con el detalle nutricional. Y son sencillas, algunas basiquísimas o de cosas que todos sabemos hacer sin necesidad de libros, pero a mí ese tipo de recetas me gustan para darme ideas de qué preparar un día cualquiera.

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Los dos libros son muy bonitos, de buen tamaño, tapa dura y, en mi opinión, tienen un precio súper competitivo en Amazon. 

¿Qué os parecen? ¿Os gustan los libros de cocina tanto como a mí? ¿Me recomendáis alguno? Yo he descubierto que los libros de DK son muy de mi gusto, así que me hacen ojitos este de Powerbowls y este de Superfood breakfasts, aunque de momento toca sacar partido a los que ya tengo...

jueves, 29 de junio de 2017

Deseando probar los smooteas...

¡Buenas tardes! Tercer post en tres días, estoy que me salgo, jijiji.

La verdad es que ayer alguien me comentó "Qué bien que has vuelto" y pensé que para mí pasa el tiempo tan rápido que no tenía la sensación de haberme ido a ningún sitio. Pero bueno, si es así, si habéis notado que me he ido, sí, podemos decir que estoy de vuelta jejeje. 

Hoy voy a enseñaros un regalo geeeenial que nos han hecho, al Bigotes y a mí, y que seguro que me da juego para enseñar luego mis creaciones.

Ha sido una alumnita del Bigotes con la que yo le he ayudado mientras él preparaba las oposiciones... y con la que me lo he pasado pipa. ¡Ya sabéis que lo de relacionarme con niñas en inglés es lo mío! :PPP

Porque se ha acabado el curso, y también porque en esta familia son más buenos que el pan, ayer nos regalaron una caja de Tea Shop chuuuulísima.

Smooteas

No era solo una caja de tés, sino que era una caja para preparar 'Smooteas', con varias variedades de tés con una pinta increible y un recetario.

Smooteas


Añadiendo fruta, agua, leche, cacao, lo que sea, puedes crear smoothies con base de té, ¡no me digáis que no es genial!

Smooteas

Todo nos lo prepararon en una caja muy grande acompañado de unas tazas ideales de esas que tienen tapita e infusionador...

Smooteas

Y, por supuesto, ¡unos chocolates que pintan muy ricos! Mmm...

Smooteas

Yo he pensado que esto era muy guay y tenía que enseñarlo, así que aprovechando que he llegado a casa con los labios aún pintados y que la camiseta que llevo me gusta bastante, he sacado la cámara y tal cual. Los shorts (tipo falda de vuelo pero en pantalón) son de Shein y no me los habíais visto aún, y las sandalias son las mismas chanclas que todos los años, porque son taaaaan cómodas que no me las puedo quitar y son el cuarto par idéntico que me compro en tres veranos consecutivos, jajaja.

Smooteas

¡Hala! Pues ya está. Fotitos rapiditas, modelito del día, regalos chulos y publicación a horas intempestivas, ¿qué os parece? ;))))
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lunes, 29 de mayo de 2017

Receta sana: galletas veganas facilísimas

¡Buenos días!

Como cada domingo desde hace algún tiempo, ayer estuve preparando las comidas de toda la semana. Os enseñé el proceso por instagram stories en mi cuenta @anitacomesano_ y además de los tuppers con las cinco comidas que haremos hasta el viernes, os dije que había hecho unas galletas. Son tan fáciles, sanas y rápidas de hacer que me veo en la necesidad de compartir la receta. ¡A ver qué os parece!

Ingredientes (para 12 galletas):

2 plátanos (preferíblemente maduros)
140 gramos de copos de avena (mejor si son de los finos)
85 gramos de mantequilla de cacahuete (yo uso la de My Body Genius que es súper líquida y está muy rica)
2 dátiles (30 gramos, ya sin hueso)
15 gramos de chocolate negro
Media cucharadita de esencia de vainilla (opcional)

Preparación:

Ponemos en un bol grande los dos plátanos y los machacamos con un tenedor. Añadimos los demás ingredientes: la avena, mantequilla de cacahuete, y los dátiles y el chocolate cortados en trocitos. Añadimos la esencia de vainilla si queremos y mezclamos todo muy bien, con las manos es más fácil, hasta tener una masa.

Con esa masa haremos doce bolas y las colocaremos en una bandeja de horno. Las aplastaremos y así quedarán nuestras galletas.

Horneamos a 180º (con el horno precalentado) hasta que estén doradas, son unos 10 minutos. Dejamos enfriar y ¡listas! ¿A que es súper sencillo?

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Esta receta me parece genial, pues es deliciosa y saludable, además de súper fácil de hacer, pero, como siempre, no hay que confundir saludable con light. Están genial si haces ejercicio, si no necesitas un recorte drástico de calorías, si buscas un capricho que sea nutritivo o para ponérselas a tus niños como merienda. 

También te las recomiendo si te ibas a comer una galleta sí o sí, pues mucho mejor que sea esta que una comercial, pero lo mejor es tener claro que LAS GALLETAS SON BOLLERÍA, así que lo mejor es no comer galletas de forma habitual, y de la misma forma que consideras que poner un bollicao al niño no es saludable, dejar de pensar que esa galleta digestive que te tomas cada día con el café sí lo es. ;)

Como dato nutricional, cada galleta tiene 119 kcal, de 4 gramos de proteína, 5 gramos de grasa y 19 gramos de carbohidratos. Si las probáis, contadme. ;)

viernes, 19 de mayo de 2017

Dieta sana: cups de chocolate y arroz inflado

¡Buenos días!

Cuando una lleva muchos días sin publicar, pueden pasar varias cosas. Por un lado, tienes montón de material e ideas para posts que publicar, así que la tarea de hacerlo es bastante fácil. Por otro lado, con tantas ideas y ningún hilo discursivo, no sabes por dónde empezar, quieres poner algo sustancioso y no es fácil concretar en nada. En definitiva, la solución es publicar lo primero que se te ocurre, y a eso voy jajaja. 

Hace días que quería compartir esta mini receta, tal vez es muy ambicioso llamarlo receta pero lo es. Es un dulce para tener en casa y darse un capricho o también para llevar a cualquier sitio y acompañar al café o hacer el papel de postre. Son estas 'cups' de chocolate y arroz inflado que están para chuparse los dedos.

Sin título

Ingredientes (para 12 cups):

- 150 gramos de chocolate negro (yo uso el de 85% cacao de Mercadona, pero valdría cualquiera)
- 40 gramos de aceite de coco
- 3/4 de taza de arroz inflado (yo lo compro en Cosmo, pero lo tenéis en iherb, vitacost, amazon,                                                               herboristerías o tiendas donde vendan cereales solos, sin azucarar)

Preparación:

Derretimos al baño maría 100 gramos de chocolate y 30 gramos de aceite de coco y lo juntamos con el arroz inflado. Cuando esté todo bien mezclado, lo echamos en unos papelitos de madalenas o cupcakes colocados en un molde. Yo utilizo el molde de 12 madalenas y me sale perfecto. 
A continuación, derretimos al baño maría el resto del chocolate (50 gramos) y aceite de coco (10 gramos) y lo vertemos en los mismos moldes, para que se llenen todos los huecos. 
Dejamos enfriar en la nevera y, cuando ya esté frío, desmoldamos y guardamos también en la nevera listos para tomar de postre o en un momento de capricho. 

Este dulce es saludable y comerse uno es súper aceptable, aunque no hay que comerse cinco porque entonces ya la hemos liado jeje. Cada cup tiene 105 kcal, de 1,5 gramos de proteina, 9 gramos de grasa y 3,5 gramos de carbohidratos.

¡Espero que os guste... y si los hacéis, contadme! ;)
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